La excavación de un
palacio cananeo en Israel ha revelado la existencia de la bodega de vino más
antigua conocida, según un estudio publicado en PLoS ONE por Andrew Koh, de la
Universidad de Brandeis. La producción, distribución y consumo de vino se cree
que ya desempeñó un importante papel en la vida de los habitantes del
Mediterráneo y Oriente Próximo durante la Edad del Bronce Medio (1900-1600 aC),
pero existe poca evidencia arqueológica disponible en arte y documentación
sobre el papel jugado por el vino en aquel periodo.
Durante una excavación en
el palacio Cananeo de la Edad del Bronce Media en el actual Israel, los
investigadores de este estudio encontraron 40 grandes tanques de almacenamiento
en una habitación cerrada situada al oeste del patio central.
Un análisis de residuos
orgánicos mediante espectrometría de masas reveló que todos los recipientes
contenían compuestos químicos indicativos de vino. Los autores también
detectaron diferencias sutiles en los ingredientes o aditivos dentro de jarras
de vino de forma similar, incluida miel, resina de estoraque, resina de
terebinto, aceite de cedro, ciprés, enebro, y, posiblemente, menta, mirto y
canela.
Los investigadores
sugieren que la detección de estos aditivos indica que aquellos humanos tenían
un sofisticado conocimiento de las plantas y las habilidades necesarias para
producir una bebida compleja que equilibra la conservación, la palatabilidad y psicoactividad.
Según los autores, estos resultados pueden contribuir a una mayor comprensión
de la antigua viticultura y la economía palaciega cananeas.